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miércoles, 11 de enero de 2017

La Alimentación en la Antigua Grecia



La base principal de la alimentación de un hombre griego estaba formada por tortas de cebada y de trigo, ajo, cebollas, aceitunas y queso de cabra, además del puré de habas o lentejas. El menú no era demasiado completo...

En Esparta no era mejor, ya que la digestión se hacía muy pesada debido a los guisados a base de carne de cerdo, sangre, vinagre y sal.

En toda Grecia la carne era escasa y bastante cara. Se reducía a piezas de caza y aves de corral. En cambio en las zonas costeras se capturaba gran cantidad de pescado, lo que lo convertía en una de las especialidades más exquisitas de la cocina griega. Sobre todo se consumían salmonetes, pulpos, salazones y mariscos.
Entre las frutas, las más destacadas eran la uvas, los higos y las nueces. La miel se usaba para elaborar pasteles y bebidas refrescantes.
La leche de cabra y la hidromiel se bebían a menudo, aunque la bebida más apreciada era el vino. Lo mezclaban con agua en una vasija llamada "crátera", y otras veces las mezclas eran más sabrosas, pues utilizaban hierbas aromáticas y especias.
Los antiguos griegos hacían tres comidas al día:
  • un desayuno (ἀκρατισμός / akratismós), compuesto de pan de cebada mojado en vino puro (ἄκρατος / ákratos); al que eventualmente se le agregaban higos o aceitunas, así como una especie de tortas o panqueques, hechos a la sartén y llamados τηγανίτης (tēganitēs), ταγηνίτης (tagēnitēs) o ταγηνίας (tagēnias), derivados todos de τάγηνον (tagēnon), 'sartén'.
  • un almuerzo (ἄριστον / ariston) que se tomaba al mediodía o al principio de la tarde;
  • una cena (δεῖπνον / deĩpnon), la comida más importante del día, que tenía lugar generalmente a la caída de la noche;
Puede añadirse una merienda (ἑσπέρισμα / hespérisma), que se solía tomar al anochecer.

Normalmente bebían y comían de pie o en el aire libre, aunque también iban a los simposios, que eran los banquetes que celebraban con sus amigos. Las mujeres nunca estaban invitadas a estas fiestas, ellas comían antes y dejaban sitio a los hombres. Rara vez estaban invitadas y, si lo estaban, permanecían en silencio y solas en un rincón.

Cuando llegaban los invitados al banquete, unos esclavos los descalzaban, les lavaban los pies y les colocaban coronas de flores. A continuación, bebían una copa de vino aromatizado, se servían los alimentos más sólidos y para finalizar tomaban abundante vino acompañado de frutos secos. En estas celebraciones, se reclinaban sobre un cómodo diván y escogían lo que quisieran de unas mesitas. Los esclavos pasaban recipientes con agua para que se lavasen las manos, que terminaban bastante sucias después de usar sus dedos para llevarse la comida a la boca. Nuestras actuales servilletas no existían, sino que usaban pequeñas bolas de la miga del pan que posteriormente tiraban a los perros por debajo de las mesas.

Aquí tenemos un vídeo que lo explica muy bien:



Durante el banquete, había danzantes y músicos de ambos sexos mientras los hombres conversaban.
Por último, nombraban al "rey del banquete", que tenía que decidir quién era el elegido para escoger las proporciones de vino y agua, por lo que la mayoría de las veces acababan todos muy borrachos.




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